El riego en la agricultura en la UE

El 4 de junio se publicó el informe de la UE “Contribuciones del ahorro de agua a una resiliente al clima”, pocos días después de que fuera aprobada la Comunicación sobre Estrategia de Resiliencia del Agua de la UE.

En este artículo recogemos, sobre todo, algunas de las cuestiones más significativas relativas al riego que recoge el mencionado informe de la UE para poder tener una visión general de determinados aspectos en el riego y cómo contribuye DeepDrop® a las necesidades planteadas en este estudio.

La captación de agua para la agricultura representa, por término medio, el 29% de la captación total de agua en Europa y el 50% del consumo total de agua en la UE, con diferencias importantes entre los Estados Miembros. Un 85% de la captación del agua en la UE proviene de los países del Sur. Esto se debe, fundamentalmente, a dos razones: una por las condiciones climatológicas pero la otra debido al tipo de cultivos y demandas de riego.

Necesidades de agua: tendencias y afectaciones

Las condiciones climatológicas generan dos tendencias distintas relativas a la agricultura y al agua en el norte y en el sur de Europa. Mientras que en el sur de Europa se espera una demanda de agua más elevada, en el Norte de Europa se va a tender a una diversificación de las actividades agrícolas.

Con todo ello puede que los esfuerzos para ahorrar agua se vean contrarrestados por la expansión de las zonas de regadío y la necesidad de más agua por hectárea. Sin embargo, poder evaluar estas tendencias es difícil debido a que falta mucha información del uso del agua en Europa, una de los aspectos que se quiere arreglar con la recién estrenada Estrategia de Resiliencia del Agua de la UE.

El informe nos indica qué otros aspectos pueden significar un aumento o un descenso de las necesidades de agua en la UE:

El ahorro de agua también puede lograrse reduciendo las pérdidas en el transporte de agua, mejorando su gestión operativa y mejorando la tecnología de riego (el segundo aspecto de la tabla). Por otro lado, las medidas individuales podrían ahorrar entre un 10% y un 40% del agua utilizada, lo cual es una cifra nada despreciable. Sin embargo, esto requiere de pedagogía y también de compromiso político para que sea posible, aspectos a los que no siempre se les suele dedicar muchos esfuerzos.

Tipos de riego y eficiencia

El tipo de riego que se utiliza en la agricultura conlleva una gran diferencia sobre el impacto en la demanda del agua. Los riegos más utilizados actualmente en Europa son por superficie, por aspersión y por goteo. Dentro del riego por goteo existe también el llamado riego subsuperficial o riego por goteo subterráneo que permite evitar la pérdida de agua por evaporación. Es en este tipo de riego que se sitúa el sistema de riego DeepDrop®.

Es relevante aclarar que no todos los sistemas de riego valen para todo tipo de cultivos. Por ejemplo, el superficial resulta más adecuado para el arroz, el de aspersión para cereales o césped, entre otros, y el riego por goteo resulta más apropiado para hortalizas, árboles o jardinería.

Según el informe, el sistema de riego por goteo tiene una eficiencia del 90%, seguido por el riego en aspersión en un 75%, y de un 60% el riego de superficie. Recordemos que la eficiencia del riego se define aquí como la relación entre el volumen de agua necesario para el riego y el volumen de agua que se desvía de la fuente de agua al suministro.

Por otro lado, la eficacia de la aplicación de un determinado riego afecta también al volumen de agua devuelta por la agricultura a las aguas superficiales y subterráneas. Sin embargo, una vez más, la información sobre el retorno de agua de las actividades agrícolas es insuficiente, según los datos comunicados a nivel internacional. Por lo tanto, la eficiencia media de aplicación del agua de riego se utiliza como aproximación para estimar los retornos de agua de las actividades agrícolas.

Desde este prisma, el rendimiento medio anual del agua agrícola en la UE-27 se estima en 22.450 millones de m3 entre 2000 y 2022. Esto corresponde al 37% de la extracción total anual de agua en la UE-27, para el mismo período. Sobre la base del país con mejores resultados de cada región, en términos de eficiencia de la aplicación nacional, se calcula que la EU-27 puede ahorrar anualmente unos 4.900 millones de m3 o el 8 % del agua extraída para la agricultura. El mayor ahorro de agua puede obtenerse en el sur de Europa, donde teóricamente podrían ahorrarse 4 540 millones de m3 pasando de los sistemas de riego de superficie a los de aspersión y goteo. También en Europa del Este es posible un ahorro significativo de agua, por la misma medida, sobre todo en Bulgaria, Eslovaquia y Rumanía. Estos ahorros podrían solaparse con los indicados en la Tabla 4.6, ya que la mejora de la eficiencia de la aplicación puede contribuir a la mejora de la intensidad hídrica.

Dificultades de contabilidad para el potencial de ahorro de agua

Sin embargo, puede haber una distancia significativa entre el potencial teórico de ahorro de agua y el ahorro de agua técnica y económicamente realizable. Según un estudio representativo realizado en Portugal en 2020, el 61% de los encuestados ya había cambiado al riego por goteo (Fundação Gulbenkian, 2020). Esto sugiere que el índice máximo de penetración del riego por goteo puede haberse alcanzado o estar próximo a alcanzarse, ya que el riego por goteo no es adecuado para todos los tipos de cultivos. Además, el Joint Research Centre (JRC) ha calculado el efecto potencial de las medidas de ahorro de agua seleccionadas en condiciones de escasez de agua (valores del indicador WEI+), lo que sugiere que las limitaciones presupuestarias pueden tener un gran impacto en lo que se puede conseguir. En concreto, se constató que la aplicación de las medidas previstas de ahorro de agua en la agricultura con los presupuestos actualmente asignados, sólo puede aumentar la eficiencia del riego entre un 1 % y un 4 % en España, Italia, Grecia, Francia y Portugal (es decir, los cinco Estados miembros con mayor superficie de regadío. Además, hay casos en los que el aumento de la eficiencia hídrica puede verse parcial o totalmente contrarrestado por el llamado «efecto rebote».

Sin embargo, pasar de un riego por goteo superficial en el que se pierde una gran cantidad de agua por evaporación por un riego por goteo subsuperficial o subterráneo localizado en el que puede reutilizarse la red ya utilizado por el goteo superficial tiene un potencial de ahorro enorme. Recordemos que entre un riego por goteo superficial y un riego por goteo DeepDrop® se logra un ahorro de agua de entre un 40 y un 70%

Además, también es importante señalar que la mejora de la conducción y la aplicación del agua agrícola puede ayudar a evitar determinados impactos ambientales que pueden malmeter la contaminación de origen difuso sobre los recursos hídricos. Los retornos de agua de la agricultura contienen grandes cantidades de nutrientes, que acaban lixiviándose a las masas de aguas superficiales y subterráneas. Estas emisiones pueden provocar la eutrofización de las aguas estancadas, como lagos y embalses, y deteriorar las condiciones y la salud de los ecosistemas. Según los terceros planes de gestión basados en los derechos comunicados por los Estados miembros de la UE15, la contaminación por nutrientes se identificó como un impacto significativo para el 30% de las masas de agua superficiales y el 10% de las masas de agua subterráneas (AEMA, 2024d). Con DeepDrop® se ahorran de fertilizantes y se respeta la salud de los suelos evitando su erosión y su salinización, elementos que inciden en la contaminación y en la capacidad de absorción del agua en los campos.

Conclusiones

Los sistemas de riego en Europa son diversos y en los distintos países de Europa se introducen en función de los cultivos y se adaptan a la climatología que difiere mucho entre el norte y el sur de Europa. Y es probable que más en los próximos años puesto que la zona del Mediterráneo sufre un aumento de las temperaturas mucho más intenso que en otras partes del mundo, por lo que la apuesta por sistemas de riego de adaptación climática será fundamental.

Por otro lado, otra de las dificultades que existen en el tema del riego es la falta de datos y a distintos niveles que impiden poder tener una fotografía exacta tanto del nivel de implantación de determinados riegos como del potencial de ahorro de agua de los mismos.

La contaminación de las aguas son otra gran fuente de preocupación en la UE en que los distintos sistemas de riego pueden influir de una manera o de otra.

Evidentemente desde DeepDrop® no podemos tener la capacidad de aportar datos a nivel macro. Lo que sí podemos es transmitir los mensajes de nuestros clientes distribuidos en Europa, Latinoamérica , Estados Unidos, Marruecos o Arabia Saudí que, con este sistema, han logrado de media entre un 40 a un 70% de ahorros de agua, que han visto como podían reverdecer rápidamente las plantas y árboles que reciben el agua directamente a las raíces con lo que agricultores y jardineros podían controlar o acabar con el estrés hídrico que sufrían. Además, han visto cómo se reducían las malas hierbas, respetan la salud de los suelos y evitan algunas enfermedades al no producirse un encharcamiento en el suelo. Estas son algunas ventajas, pero existen más. Si deseas conocerlas no dudes en contactarnos.